El estado de la cerveza artesanal en México



12 octubre 2015

Al día de hoy, la Asociación Cervecera de la República Mexicana (Acermex) tiene registradas 531 cervecerías artesanales (entre caseros y artesanales que comercializan). El Estado líder es Baja California con 110, le sigue el DF con 78 y después Jalisco con 61.

El comienzo
En el País, el movimiento de cerveza artesanal comenzó entrados los 90 y a principios del 2000, cuando brewpubs como Sierra Madre Brewing Co. (1996) y Beer Factory (1998) aparecieron; además de cervezas como Casta (1998) y Cosaco y Tijuana (2000), a las que siguieron Cucapá (2002), Minerva (2004) y Tempus (2007, de Primus).

Un año antes de la creación de Minerva, en Guadalajara, abrieron opciones de brewpubs como Der Krug y Tierra de Malta; y para 2008 se conjuntaron varios factores que detonaron gran interés cervecero en esa Ciudad.

Uno era la moda de los pubs con oferta de etiquetas de especialidad y de distintas partes del mundo, así como la primera edición del Festival de la Cerveza de Guadalajara (creado por Minerva) y lo que comenzó con 7 mil asistentes al Festival se convirtió a 30 mil hasta el año pasado.

‘Boom’ de la cerveza artesanal
El ‘boom’ de la cerveza artesanal en México se vive justo ahora, y es gracias no sólo al crecimiento del número de personas que las beben y/o producen, sino que también ha habido momentos cruciales que la han impulsado.

Por ejemplo, el logro de Minerva y Primus que lucharon por la prohibición de contratos de exclusividad que tenían las dos cervecerías dominantes (Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, CCM,  y Grupo Modelo, GM), y fue, en 2013, cuando la Comisión Federal de Competencia favoreció la petición, apertura que dio oportunidad a los artesanales de hacer llegar su producto a más lugares; cabe destacar que la renuncia de los contratos no fue del 100 por ciento, sino del 75.

El parteaguas que marcó el inicio del ‘boom’ de cerveza artesanal fue cuando se completó la compra de Grupo Modelo. Al estar Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma y Modelo adquiridas en su totalidad por empresas extranjeras se empezó a oír en las calles que la cerveza mexicana ya no era mexicana.

Esto incentivó a que parte del mercado que en su mayoría consumía cerveza industrial nacional, lo redujera o dejara de hacerlo, y día con día incrementa los números de venta de artesanales.

Todo esto ha impulsado el espíritu de esos cerveceros que, si bien la variación del costo de su materia prima (los artesanales tienen que importarla) es sometida al precio del dólar y les genera un fuerte impacto, su pasión y visión de la cultura cervecera los mantiene en la misma meta, hacer cerveza artesanal e, incluso, continuar la lucha de competencia.

Iniciativa ‘Cuota fija’
La iniciativa “Cuota Fija a la Cerveza Mexicana” fue presentada a principios del año pasado ante la Secretaría de Hacienda; en ella, Acermex busca que el IEPS cambie de recaudación ad valórem a cuota fija de 3.5 pesos por litro para todas las cervezas, lo que emparejaría el pago de impuestos entre artesanales e industriales (modelo que siguen otros países líderes en producción de cerveza).

Denominación
Para que una cervecería se llame artesanal tiene que cumplir con los siguientes puntos (siguiendo el modelo estadounidense):

  • Producir menos de 5 millones de hectolitros al año.
  • Debe ser independiente o máximo que el 25 por ciento de su capital accionario sea de una cervecería dominante.
  • Su producto debe ser 100 por ciento de malta y sólo emplear adjuntos para enaltecerlo, no para reducir costos.


Con información de Acermex