Curiosidades de los restaurantes de espadas

Aunque la cocina brasileña es muy variada, hay un elemento que siempre se viene a la mente cuando se piensa en Brasil y su cocina: la carne de vacuno. Las barbacoas son muy populares y se disfrutan todas las semanas, especialmente en determinadas zonas del país.

La picanha, por ejemplo, es un corte de carne de vacuno que no suele venderse en las carnicerías fuera de Brasil, pero que es excelente. Para los que no tienen la suerte de residir en Brasil y probar estas delicias, existe una solución: las espadas.


Un buen restaurante de espadas sirve todos los cortes de carne tradicionales de Brasil. Si está buscando espadas en Querétaro es importante que reserve con anticipación, ya que los restaurantes de esa zona tienen muy buena reputación y suelen ocuparse pronto. Pero, antes de ir, aquí tiene algo de información que le ayudará a prepararse:

  1. Un restaurante tipo espada es un buffet de "todo lo que pueda comer" en el que paga una cantidad fija. 
  2. Los camareros pasan por delante de las mesas con distintas variedades de carne y se detienen junto a cada comensal que ha indicado que desea seguir comiendo. El comensal dirá entonces si le gusta ese tipo de carne o no, e incluso puede pedir un corte específico.
  3. El comensal suele comunicar su deseo de carne adicional dejando en la mesa una cartulina o tarjeta con diferentes colores en cada lado. Será verde si quiere seguir comiendo, y roja si no desea continuar.
  4. Los camareros llevan la carne en una espada o pincho, y cuando el cliente pide un trozo de carne, se corta en el momento con un cuchillo. El comensal debe tener a la mano unas pinzas para recoger el trozo de carne antes de que caiga a la mesa.
  5. Además de la carne, es frecuente que haya un buffet con diferentes tipos de comida y platos, como papas fritas, spaguetti, ensalada, pescado, etc. Tenga cuidado con esto, porque lo que se desea es comer carne, no aperitivos. 
  6. Los camareros suelen dar piña al final de la comida, que también cortan con un cuchillo. 


Tipos de restaurantes

De lujo

Este tipo de restaurante debe tener una estructura bien organizada, así como políticas internas y externas. Los materiales utilizados en la decoración de este tipo de restaurante deben ser de la máxima calidad: mesas, sillas, alfombras, cortinas, manteles, vajilla y cristalería deben estar bien seleccionados.

Del mismo modo, la comida debe ser de la máxima calidad, recién hecha, pedida a la carta y presentada en la mesa.

El costo viene determinado por el nivel de servicio y la calidad de la comida. Es fundamental tener una gama de vinos bien seleccionada y diversa.


De primera clase

Estos restaurantes, a veces conocidos como de servicio completo, se diferencian de los restaurantes de lujo en que ofrecen comida a la carta o de un menú con 5 a 7 horas de servicio distintas, así como una selección limitada de bebidas alcohólicas.

Mientras que los restaurantes de cinco tenedores son extremadamente exclusivos, los de cuatro tenedores son más frecuentes y son los que se suelen llamar "restaurantes excelentes".


De segunda clase

También se conoce como restaurante turístico, y se diferencia de los dos anteriores en que el personal y los proveedores no tienen un acceso especial, sino que utilizan las mismas instalaciones que los clientes, pero en los momentos en que no hay servicio.

La zona de servicio es más pequeña y el menú se limita a sólo seis platos: entremeses, sopas y cremas, verduras, huevos o pasta, especialidades de pescado y carne, y postres, helados o fruta.


De tercera clase

En este tipo de restaurante sólo hay que disponer de entradas resistentes; se pueden servir hasta cuatro platos sin necesidad de prodigarse.

Tanto los clientes como los empleados utilizan la misma entrada.

Esto se clasificaría como un restaurante ordinario, que carece de los adornos que se ven en establecimientos más bonitos, pero que mantiene una presentación respetable y unos costos más asequibles.


De cuarta clase

En estos restaurantes, el comedor y la cocina deben estar separados, con un menú modesto de al menos cuatro platos. La vajilla, los vasos y la mantelería deben ser sencillos, limpios y duraderos.

Los camareros no están obligados a llevar uniforme, pero deben estar correctamente aseados.

Este es el más frecuente y sencillo de descubrir de todos los establecimientos, ya que la utilidad y la accesibilidad priman sobre la elegancia y la exhibición.